"Las palabras y consejos de Belén me tranquilizaron y me hicieron ver que nosotras tenemos la última palabra"

Conocí a Belén en la universidad y desde entonces no hemos perdido el contacto. Cuando fui mamá por primera vez me surgieron dudas sobre lactancia, el peque no se agarraba bien a lo que se sumaba mi inseguridad supongo, pasé por grietas, mastitis y perlas de leche, después de un primer mes con un poco de todo, todo se solucionó e hice lactancia materna hasta los 13 meses. Gracias a los consejos y apoyo de Belén y otra compañera de universidad que ya eran mamis fui superando todos los obstáculos y sentí que no estaba sola.

Entre mi primer bebé y el segundo, que ha nacido hace 1 mes, Belén hizo el curso de asesora de lactancia y Doula. Hay gente escéptica sobre la utilidad de la figura de la Doula, y yo no es que fuera escéptica, pero quizás no entendía al 100% su real utilidad hasta ahora, al final de mi embarazo, donde Belén me ha sido de gran ayuda. Os cuento...

Durante el último trimestre se me manifestó diabetes gestacional, como con la dieta no acababa de controlar bien los niveles de azúcar me acabaron pautando una pequeña dosis de insulina. Con la insulina todo controlado, yo bien de azúcar, y el bebé en un percentil 60.

Mi sorpresa fue que en la visita de la semana 37+4 me dijeron que me inducirían el parto la semana 39. Yo no lo entendía, todo estaba correcto, yo no veía ningún riesgo, y la verdad es que la ginecóloga que me atendió en el hospital de la VH no me dio muchas explicaciones, me dijo que me lo tenía que inducir “por qué si, por que tenía diabetes con insulina, y así lo pautaba el protocolo”, le intenté argumentar que estaba controladísima y que no creía que hubiera mucho riesgo para el bebé. La ginecóloga me hizo un tacto que me dolió he hizo que sangrara, me dijo que estaba dilatada de 3 cm y me dio visita para la semana siguiente.

Salí de la visita muy disgustada, con dolores, y estuve dos días de contracciones...así que me puse en contacto con Belén, para comentarle lo ocurrido y que sospechaba que me habían hecho la maniobra de Hamilton sin mi consentimiento, ya que el “tacto” me dolió y sangré. Las palabras y consejos de Belén me tranquilizaron y me hicieron ver que nosotras tenemos la última palabra, como en mi caso, en el que yo sentía que todo iba bien, sabía que la DG estaba bien controlada, y tenía el presentimiento que mi bebé nacería antes de la semana 40 y que sería un parto rápido.

Así pues, a la siguiente visita fui con mucha más confianza en mí misma, dispuesta al menos, a que me explicaran bien por qué se me tenía que provocar el parto. La verdad sea dicha, me tocó una ginecóloga más maja, y me lo explico mejor el porqué de la inducción, pero me sentí con fuerza para pedir que no se me provocara a la semana 39. Costó un poco pero conseguí que me dieran de margen hasta la 39+5. Mi peque nació a la 39+3, 2 horas desde la primera contracción al nacimiento, parto natural sin epidural, mi bebé estupendo, mi recuperación fantástica. Gracias a Belén conseguí plantar cara a la presión familiar y a los consejos médicos, y hacer caso a mis instintos, sabía que todo iría bien.

Ahora con la lactancia algún consejo también le he pedido y Belén sigue ahí. Muchas gracias por todo!!!!!!

Miriam (Barcelona)

"Necesitaba que alguien experta en lactancia me viera, estuviera conmigo en al menos una toma..."

Llegué a Belén de casualidad.

Un artículo interesante  en su perfil, un comentario que no acababa de publicarse bien, un mensaje leído más tarde de lo previsto... y solo vía red social, me encandiló su dulzura, su implicación y su saber hacer.

Una cosa llevó a la otra, y acabamos hablando de mis inquietudes con mi segunda lactancia.

Venía de una primera fracasada, entre otras cosas, por falta de información y de apoyo. En esta segunda, no iba a fracasar. Era ya un reto personal, una batalla que tenía que ganar sí o sí.

Pero claro, esto de la maternidad no suele ser como pensamos... y mi niño vino a tirar por tierra todo lo que creía haber aprendido con su hermana. A pesar de haberme (sobre)informado, a pesar de que todo parecía marchar bien... mi bebé no cogía el peso esperado. Nada preocupante según la pediatra (afortunadamente prolactancia), pero sí para mi instinto de madre.

 

Necesitaba que alguien experto en lactancia me viera, estuviera conmigo en al menos una toma... y callara mis agobios diciéndome que todo estaba bien, o me corrigiera en caso necesario.

En ese momento fue cuando apareció Belén, por casualidad. Así que no me lo pensé dos veces. Si había sido dulce y dispuesta por escrito, en persona debía ser igual. Me ofreció su ayuda, contraté su servicio... y no puedo estar más contenta. Me puso todas las facilidades posibles a la hora de quedar, me acogió en el más amplio sentido de la palabra, me acompañó en esa toma, me aconsejó desde el más absoluto respeto... y, sin saberlo, me regaló esa dosis extra de confianza en mí misma que necesitaba para continuar.

Nadie dice que la lactancia sea fácil, aunque debería serlo. La mayoría de las veces necesitamos esa ayuda extra que dan las asesoras, las doulas... aunque solo sea para decirte: por ahí vas bien.

Eternamente agradecida a Belén, hoy seguimos nuestra lactancia... ¡y espero que dure mucho más!

Carol (Barcelona)

"Cuesta encontrar personal cualificado para el asesoramiento de la lactancia materna"

Conocí a Belén a través de una Bloggera llamada Laura en su canal "mamá ingeniera" porque estaba teniendo problemas con la lactancia materna.

En ese momento mi bebé tenía quince días y el problema era que mi bebé estaba horas muertas enganchada al pecho y poca ganancia de peso.

Gracias a Belén aprendí posturas de lactancia, me explicó que el pecho no sólo es para alimento. Cómo podía aumentar la producción de leche…

A mi bebé al final le ayude con leche artificial y también me estuvo explicando como dar el biberón para no interferir en la lactancia. Estuve a punto de dejarlo y me estuvo asesorando de cómo tendría que ir reduciendo las tomas para no tener complicaciones yo ni ser muy agresivo para el bebé.

Desde el primer momento me ayudó muchísimo. Me dió confianza en mí misma y no me sentí juzgada si decidía quitar el pecho. Cosa que es de agradecer porque hoy en día se tiende a demonizar la leche artificial y tampoco es eso.

Siempre que me he puesto en contacto con ella me ha contestado rapidísimo e incluso me ha hecho seguimiento preguntándome cómo llevaba la lactancia y en qué punto me encontraba.

Cuesta encontrar personal cualificado para el asesoramiento de la lactancia materna. Gracias a Belén, mi bebé que a día de hoy tiene dos meses, sigue con la lactancia materna. Mixta, pero no he tirado la toalla debido a su apoyo.

Animo a cualquier mamá que esté teniendo dificultades en el desarrollo de la lactancia a que contacte con Belén, porque en esos momentos de tanto cambio hormonal más un bebé en brazos, su apoyo y conocimientos pueden ser de gran ayuda.

También me estuvo explicando todo lo que hace una doula, y para quedarse embarazada, durante el embarazo y puerperio es de gran utilidad.

¡Que pena no haberla conocido antes! La recomiendo 100%.

Esther (Valladolid)

"Vas donar-me suport, em vaig sentir acompanyada. Em vas parlar de tu a tu."

Només érem conegudes, tampoc havíem coincidit gaire, però vaig trobar en tu un suport important després de tenir la meva primera filla.

Eres com una enciclopèdia de la lactància per mi. Amb el primer fill vas perduda, tens mil dubtes i no saps a on recórrer i demanar visita a la llevadora per fer-li una pregunta, bufff se'm feia una odisea.

Vaig tenir una nena a les 36.5 setmanes, amb baix pes, de cesària. Cada hora, hora i mitja em demanava pit, a més treia molt i s'havia de controlar perquè no s'ennuegués després de prendre el pit. Empalmava pressa a pressa, sense poder fer res.  La gent de l'entorn en comptes d'animar-me, ajudar-me o donar-me suport, l'únic que em deien era "aquesta nena no creix", "no li dones prou llet", "la teva llet no deu ser bona", ... En mica en mica em vaig anar ensorrant, i no tenia esma ni d'estar amb la meva ella.

Un dia, se'm va acudir demanar-te consell i em vas ajudar molt. Vas donar-me suport, em vaig sentir acompanyada. Em vas parlar de tu a tu. 

En cap moment em vas insistir en que fés una cosa o una altre.

Em vaig sentir com si estiguessis al meu costat, tot i que les converses fossin via telèfon. Com molt bé em vas dir: -El pit és cosa de les dues, si una no estar bé l'altre tampoc es sentirà còmode. Això em va fer reflexionar i vaig veure que per estar millor la meva filla i jo, calia deixar de donar el pit i passar a bibis. Va ser un gir en la meva maternitat. En aquell moment vaig començar a disfrutar de la meva filla. Ja no ho veia com una càrrega sinó com el millor que m'havia passat.

Amb la segona filla, vaig tornar-me atrevir a donar al pit. També et vaig demanar alguns consells, i com sempre em vas acompanyar. El pit li vaig donar fins que ella em va dir prou. I haig de dir que no sento cap diferència vers a l'aproximament amb les meves filles, perquè a una li hagi donat el pit i a l'altre no.

Bet (Vic)

"Cuando fui madre, dentro de mi felicidad, había una zona oscura... Belén me dio luz."

Cuando fui madre, dentro de mi felicidad, había una zona oscura.

Una zona que me atrapaba, que me daba miedo y que no sabía como tratar.

Belén me dio luz. Fue capaz de entenderme, de hablarme desde la profesionalidad y hacer todo esto como una amiga.

Me ayudó en todo momento. Y estoy segura de que mi lactancia ha sido tan positiva gracias a su ayuda.

Hoy, 17 meses después, sigo alimentando a mi pequeño con una seguridad que solo Belén fue capaz de darme.

¡Gracias!

Arantxa R. (Tarragona)

"Siempre ha estado a mi lado, "presente" pero sin hacer más ruido del necesario"

Conocí a Belén hace mucho tiempo en redes sociales, donde teníamos conversaciones interesantes sobre maternidad, y cuando estaba en el final de mi embarazo la necesité como doula, ¡y qué gran acierto!

Tuve anemia e indicios de preclamsia, la tensión por las nubes y muchas ganas de adelantar el parto antes de que me lo indujeran…

Belén me dio ánimos, consejos y me ayudó de forma online. No tuve el parto que yo quería, me tuvieron que hacer una inducción, pero ella siempre ha estado a mi lado, “presente” pero sin hacer más ruido del necesario. Belén es maravillosa.

Meritxell (Sevilla)